lunes, 12 de enero de 2015

De Campeonatos y Personas


Sobre Los Diez Mandamientos y unos 
Antecedentes para quienes no conocen los motivos 
de cuanto voy a poner en próximas entradas

Uno de los miembros de la Junta en el momento de recibir las Tablas de la Ley,
previo iluminamiento por parte de ÉL

En el número 1 de la revista Bola de Set y dentro de la sección “El color del maldito cristal”, se publicaron los artículos de Xavier Gusi, vicepresidente primero de la Junta directiva del CTL’H, de Isabel de la Fuente, miembro del Equipo Técnico de la Escuela de Tenis, dirigida por Paco Fernandez, y de Josep Mª Monsó, nº 1 del Club y antiguo Presidente de la Junta.
Gusi y De la Fuente explicaban los motivos del cambio de sistema del Cuadro individual masculino Senior, razonando los “pros” y los “contras” y Monsó rebatía dichos cambios, que consideraba un disparate.
El cuadro estaba formado por 128 jugadores de muy diferentes niveles, federados todos. Era exclusivo para los socios del club, aunque si alguien que no lo fuera deseaba jugarlo podía hacerlo, si previamente se hacía socio pagando la cuota de un año. Los entrenadores, que estaban clasificados en 3ª, como los mejores “amateurs” del club, podían jugar si eran socios. Paco Fernandez, que por estar clasificado en 2ª tenía un nivel de juego inaccesible para cualquier otro jugador del club, no se inscribía.
Yo, como no tenía conocimientos suficientes sobre el tema, no intervine en dichos cambios, aunque sí asistí de oyente a las primeras reuniones. En ellas, comenté algunas de las cosas que me habían ocurrido o le habían pasado a otras personas en el transcurso de anteriores campeonatos sociales, algunas de ellas verdaderamente lamentables.
A pesar de mi nula participación en la nueva organización del campeonato, que me pareció lógica, necesaria y muy meditada, Monsó, en su artículo me consideró el “iluminado” líder del proyecto.
Por alusiones, repliqué en el número 2 con un artículo, en el que en el mismo tono desenfado que utilizó Monsó, eché un poco más de leña al fuego.

Empiezo por el final
“Los Diez “Mandamientos” fue un apéndice a mi artículo de respuesta, una “broma” que coloco en primer lugar para que quede claro que todos éramos amigos o compañeros y que la sangre no iba a llegar nunca al río, aunque pensábamos ser fieles a nuestra manera de ver las cosas y no teníamos intención de "bajarnos del burro".

En ocasiones los receptores y beneficiarios son un poco remisos a seguir los mandamientos
y El Iluminado puede perder la paciencia.

 LOS DIEZ MANDAMIENTOS

I      No programarás partidos-basura.
II     No permitirás resultados amañados.
III    No admitirás aplazamientos injustificados.
IV    No permitirás que un lado del cuadro sea “casualmente” más duro que el otro.
V     No blasfemarás cuando leas las Clasificaciones de la RFET.
VI    No hurtarás, aunque sea para pagar los derechos directos, indirectos y de Pernada de la RFET.
VII   No desearás la Mixta de tu prójimo.
VIII  No rectificarás (a no ser que se trate de un caso de conciencia).
IX     No considerarás “caso de conciencia” los que a ti te dé la gana.
X      No permitirás que las “vacas sagradas” pasten a su antojo.


Notas:

Pasar de un formato a otro requiere su tiempo
cuando no se está muy ducho en el tema.

1.      Los artículos de Gusi, De la Fuente y Monsó los publicaré lo antes posible porque no los conservo en formato informático y debo mecanografiarlos (sin tocar ni una coma).
2.    Recomiendo leer las entradas que puse hace unos meses relacionadas con el tema. Corresponden a dos cartas que redacté para el Seminario de Escritura dirigido por el escritor Manuel Avilés. Debían ser dos cartas dirigidas a una pareja, una heterosexual y otra homosexual. Yo, como suele ser bastante habitual en mí, me fui por los "Cerros de Úbeda" y di mi propia versión del tema. Sin embargo, van muy bien para comprender alguno de los Mandamientos.
3.      El juego refleja en buena medida la forma de ser de las personas, cualquiera que sea su edad, su formación, su estatus y lo que esté en juego; que puede ser, nada, aunque esta sea una impresión falsa porque siempre hay algo en juego. Y no importa dónde se celebra ese juego, sea el patio de un colegio, la calle, la mesa de un bar, una pista de tenis o de paddle. Y, por descontado, de qué tipo de juego se trata. Lo juegan personas, que a veces demuestran su calidad humana o sus miserias.

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