jueves, 29 de enero de 2015

PRÓXIMAMENTE

UNA IDEA LLEVA A OTRA

Preparando el trabajo sobre la actriz Bárbara Stanwick para  "Un Hollywood muy personal", se me traspapeló una foto de ella -un fotograma, más bien, de "Double indemnity ("Perdición")- en el que aparece conduciendo, mientras Fred McMurray está asesinando a su marido en la película. el asesinato no se ve pero la expresión de ella, mientras ocurre es, junto con el resto de su actuación, de Oscar, de Globo de oro y de Medalla de Oro en unas imaginarias Olimpíadas Cinematográficas.

Pensé en principio en añadirla al trabajo, pero la parte inconsciente de la mente me condujo a otro lugar:

Cuando vi la película, muchísimos años más tarde de ser realizada y en formato televisivo, la secuencia me llevó a algo ocurrido unos pocos años atrás, en Barcelona, en la Escuela de Ingenieros y que me condujo a escribir una narración basada -simplemente, basada- en lo que le ocurrió a un compañero de estudios, J.C.Perdiguero, al que un catedrático le endosó siete cuatros en siete convocatorias consecutivas y que provocó una reacción indignada pero muy divertida de Perdiguero, seguida de la del catedrático, al borde del ataque de nervios y, todavía más divertida para los que la vimos.

En la narración, el protagonista llega un momento en que empieza a comprender que tomar medidas drásticas y su novia, que preparaba algo mientras él habla -una bebida, creo- expresaba con su mirada lo mismo que sentía Bárbara en la secuencia. Como es de imaginar, mi narración hacía ya bastantes páginas que había abandonado "los hechos reales" para convertirse en pura imaginación.

Para una narración, convertida en película -su formato ideal-, una expresión que en manos de una gran actriz y un no menos grande director, de Oscar, también. 

Es precisamente lo que pensé mientras veía la película, seguido de otro pensamiento:

A Billy Wilder se le había ocurrido lo mismo veinte años atrás y Bárbara Stanwick lo había interpretado a la perfección. 

Lo típico: crees haber inventado la pólvora y ya hubo otro que lo consiguió antes.

Bueno, pues en un próximo trabajo cuento de qué iba la cosa.

viernes, 16 de enero de 2015

RÉPLICA POR ALUSIONES

La Aparición fue así de espectacular, aunque de entrada se presentó
con el típico triángulo con un ojo dentro

RESPUESTA A JOSEP Mª MONSÓ
(Publicada en el nº 2 de Bola de Set y transcrita tal cual se publicó)

A
nte la polémica desatada por el nuevo formato del Campeonato Social, categoría Individual Masculino, me veo en la obligación de puntualizar que los cambios efectuados se basan en los hechos que a continuación expongo. Juro solemnemente que lo que voy a contar es tan cierto como que los jugadores de mayor nivel se desviven por jugar con los de niveles inferiores, ansiosos de transmitirles aquella parte de sus conocimientos tenísticos que permita la congénita incapacidad de los menos dotados para la práctica del tenis.
Los hechos sucedieron así:
Me encontraba sentado en un sillón de la Biblioteca de la C.I.A. (Agencia Central de Iluminados) en donde, en un vano intento de conciliar el sueño, estaba, al igual que otros cuentan borregos, contando “vacas sagradas”: Monsó; Monsó y Navarro; Monsó, Navarro y Ocaña; Monsó, Navarro, Ocaña y Julia, etc; cuando, ¡zas!, se me apareció DIOS.
Era ÉL, lo juro. El triángulo, un ojo en su interior, los rayos luminosos saliendo de los tres lados, el color amarillo, brillante, cegador… Todo coincidía con la idea que tengo de ÉL desde mi más tierna infancia. Además, es que me lo dijo:
– Euge, soy YO.
– ¡Tú!
– Sí, YO –repitió con un tono de infinita paciencia.
– ¡Cielos, ÉL! –no pude por menos que exclamar, como dirigiéndome a un público invisible.
Ya sé que parece un diálogo para besugos, pero es que sucedió así.
– Tengo una misión trascendental que encomendarte –añadió.
Como me quedé mudo, transido por la emoción sobrecogedora del instante, continuó hablando.
– Te he elegido, hijo mío para que, después de que te ilumine a fondo, transmitas a mi pueblo un mensaje. El mensaje de dios para todos los organizadores de torneos del Mundo y tenistas en particular. Son los diez mandamientos de la Ley tenística. Léelos, difúndelos y hazselos cumplir a mi rebaño.
– ¿Todo el mundo debe cumplirlos, Señor? –pregunté sibilinamente
– Sí, todos sin excepción –contestó en un tono de voz que no admitía réplica. Y añadió, implacable-: Vacas Sagradas incluídas.
Me dejó las Tablas, con los Diez mandamientos y se esfumó.
Saliendo del pasmo, me incorporé y fui, raudo y veloz, a ponerme en contacto con los restantes Sabios de la Tribu sin poder evitar, no obstante, que se me escapara una risita sardónica, como la de Richard Widmark mientras empujaba, escaleras abajo, la silla de ruedas con la ancianita a bordo. EUGENIO GUARDIOLA

 
Aquí fue cuando me dijo lo de que, "las vacas sagradas
también debían cumplir los Mandamientos".

jueves, 15 de enero de 2015

OPINIONES DIVERSAS

1995, Noviembre: 
LAS MODIFICACIONES EN EL CAMPEONATO SOCIAL
(Publicado en el nº 1 de la revista del Club Tennis L´Hospitalet, 
reproducido fielmente)

Opinión de XAVIER GUSI BALLESTER

C
omo cada año llega la primavera, después de tantos días con sus respectivas largas y húmedas noches de las épocas de otoño e invierno y, con ellas, los días un poco más largos y agradables con lo que se acentúan aún más, si cabe, las ganas de jugar a tenis. Es ahora, es el momento y es cuando siempre se ha desarrollado el Campeonato Social.
Es también el más importante de cuantos organizamos en el Club, en lo que a campeonatos de carácter social se refiere, ya que supone una gran participación de socios distribuidos en sus diferentes categorías. A título orientativo, este año han sido más de 130 jugadores, sumado ello a que además es puntuable para el Rankin particular de cada jugador a nivel nacional en lo que respecta a la categoría individual.
Este año hemos creído oportuno hacer dos modificaciones importantes, sabedores por otro lado de que, como todo lo que se cambia, puede tener éxito o no, pero como dijo… “renovarse o morir”, y muchas veces ello pasa por la innovación.
Dichas modificaciones son, en primer lugar, el cambio de fechas en lo que se refiere a las categorías de veteranos/as para el mes de septiembre y, en segundo lugar,, el cambio de sistema de cuadro para la categoría individual masculina senior, la cual se ha hecho por primera vez con una fase previa. Todo ello puede despertar amores u odios entre los participantes y de ello somos conscientes, aunque, aun así, merecía la pena probarlo y cada uno podrá juzgar al final del campeonato, y dentro de su particular escala de valores, las ventajas e inconvenientes, si éste ha salido mejor o peor que otros años.
Nosotros, por nuestra parte, ya habíamos evaluado sus ventajas e inconvenientes antes de tomar la decisión, y éstas las enumeramos a continuación para que cada cual pueda juzgarlas. XAVIER GUSI.

CAMBIO FECHAS CATEGORÍA VETERANOS

VENTAJAS:
No sobrecargar de categorías el campeonato social en primavera.
Mejorar el estado de competición de los jugadores ya que en Septiembre-octubre también se juegan los campeonatos de Catalunya por equipos.
A algunos jugadores se les juntaban, en la segunda quincena de junio muchos partidos seguidos por llegar a semifinales y finales de varias categorías.
El calendario de actividades queda mejor repartido durante el año.

INCONVENIENTES:
Ello conlleva más trabajo organizativo.
Algunos jugadores pueden estar de vacaciones.
El tiempo no es tan estable.
Oscurece antes por el cambio horario.
Obliga a modificar un poco las fechas de otras actividades.

CAMBIO SISTEMA CUADRO INDIVIDUAL MASCULINO SÉNIOR

VENTAJAS:
Se eliminan partidos sin aliciente.
Hay más probabilidad de que el jugador no cabeza de serie juegue más partidos de similar nivel. Luego, aunque pierda en su segundo partido, pasará igualmente a consolación.
El jugador mal clasificado, según su nivel de juego, tiene posibilidades de puntuar más.
El jugador que finalmente se clasifica para la fase final, procedente de la fase previa, llega a ésta más “rodado” en competición y `puede ofrecer más nivel de juego.

INCONVENIENTES:
Un jugador mal clasificado es difícil que se enfrente con el nº 1.
El jugador bien clasificado puede coger menor puntuación. El jugador bien clasificado no cabeza de serie no tiene fase de consolación.
Jugar contra un jugador procedente de la fase previa, en la fase final, no siempre es garantía de partido fácil.

Opinión de ISABEL DE LA FUENTE ANTONÍN

H
ola, amics… i enemics, perquè em semble que amb aquest Social me n’he guanyat uns quants. La veritat és que és una llàstima perqué a mi sempre m’han ensenyat que l’esport fomenta la sociabilitat, la companyora, el respecte al contrary… sobretot en gent adulta com nosaltres.
En aquest campionat he intentat aplicar, de la millor manera posible, les normes i el reglament del tenis. Suposo que en les decisions sempre he perjudicat algú, però mai amb intencionalitat o mala fe… de debò.
Aquest nou sistema del Social ha estat força criticat. Crec que la Junta del Club ha fet bé en probar-ho… per qué no! Tant el sistema antic com el nou tenen els seus aventatges i els seus inconvenients. En els primers s’afavoreix, sobretot, el jugador que vol guanyar punts ja que en el cuadre, molt més gran, hi ha més rondes a pasar. El volum de partits peròés molt més elevat. A més a més, i crec que això és el més important, hi ha molts “partits basura” on hi ha un gran desnivell entre les dos jugadors, o bé ambdós jugadors lluiten aferrissadament per perdre i així poder pasar al grup B, C, D o W.
En el sistema aplicat aquest any s’ha aconseguit, sobretot, que la gent lluiti des del primer partit, atès que el caps de sèrie en la fase prèvia no podien pasar a consolació. En la fasse final, des de la primera ronda s’han vist formidables partits que han omplert día a día la Terrassa del club. Ara bé, per l’altra banda, un jugador del quadre final que per la seva classificació figura entre els 24 millors del club, i perd a la primera ronda, només juga un partit. Però… no és el que li pot pasar a qualsevol jugador, en qualsevol torneig, open, etc?
Qué busquem, espectacularitat i “professionalitat” en TOTS els partits o anar a pasar rondes?
Crec que no podem dir ni afirmar que una manera és millor  que l’altra perquè ambdues persegueixen objectius força difeerents.
El dilema és qui decideix quina motalitat cal aplicar en el nostre Campionat Social: la Junta o el soci. Caldría fer votacions?
La resposta: l’any que ve. ISABEL DE LA FUENTE.

Opinión de JOSEP Mª MONSÓ CAPELLADES

En este mundo traidor
nada es verdad ni es mentira
todo es según el color
del cristal con que se mira

N
o es que esté muy inspirado, ni que me dedique a la poesía, sino que este soneto viene a cuento por el título de la sección y porque sirve de excusa para cualquier barrabasada.
Con el cuento de que “yo lo veo de este modo” somos capaces de negar la evidencia, la lógica, la sensatez, la razón y nos hemos quedado sin escala de valores.
Me explicaré: El Tennis L’Hospitalet inició hace casi una década su actividad con una Junta directiva que, más que por necesidad que por devoción sirvió para efectuar la transición desde el Tennis Gran Vía al L’Hospitalet y que pensaban más en jugar a tennis que en organizar. La segunda Junta no mejoró demasiado el estilo de la primera, fundamentalmente porque sus grandes proyectos los efectuaron a espaldas de los mandamases y esto se paga caro. Actualmente, la tercera Junta tengo que admitir que me ha sorprendido agradablemente. Trabajadores, imaginativos y constantes, están intentando, y lo consiguen, dar un dinamismo inédito a las actividades del club y, sirva de muestra este folletín.
Pero se han pasado. Con tantas ganas de hacer las cosa bien y llevados de un espíritu apostólico, probablemente inspirado en el Fundamentalismo Islámico o en la fé de los primeros cristianos, decidieron hacer un club grande. Se reunieron los sabios de la Tribu y decidieron que el primer paso debía ser la organización digno del objetivo y, por lo tanto, Wimbledon, Roland garros, Flushing Meadows, etc. eran los puntos de referencia.
¿Qué hacen esta gente, una fase previa de jugadores de nivel inferior y una fase final con los mejores y los clasificados en la previa?, pues nosotros lo mismo. Sí, sí, que de este modo eliminaremos los partidos basura, las confrontaciones serán más igualadas y además simplificaremos su número. Con el color de este cristal y liderados por el iluminado Euge, montaron el bodrio actual.
1.     Los cuadros deben hacerse por la clasificación oficial de la federación, que es absolutamente irreal, por lo tanto no eliminaron los partidos basura.
2.     En la previa hau muchos jugadores que deberían estar en la fase final: Canalías, Montcusí, Brunschwich, Genaro y una larga lista de etcéteras.
3.     En la fase final hay jugadores que deberían estar en la Previa.
4.     Hay jugadores que hacen muchos partidos y otros muy pocos.
5.     A los jugadores menos buenos les gusta también jugar con los mejores.
6.     La mayoría de los jugadores basan su clasificación federativa en los resultados del campeonato social, por lo tanto los que vienen de la previa acumulan muchos más puntos que los de la fase final. Gente como Pagá, Miras, Navarro, etc han salido perjudicados y el año que viene se perderán en el profundo pozo de la clasificación. Se da también el contrasentido de que Genaro, perdiendo la final, puntuará más que De La fuente o que Brunschwich, habiendo perdido con Monsó, saldrá mejor clasificado.

Todo ésto influirá en la confección y en el equilibrio de los equipos representativos del Club.
No veo, por lo tanto, por ningún lado que el actual sistema supere al más modesto que se ha utilizado hasta ahora: todos en un grupo y dos consolaciones.
Sufro imaginándome a nuestros pobrecitos jugadores rompiéndose los cuernos en la pista para arañar algún punto y luego, por culpa de estos energúmenos, perderlo en los despachos.
A lo que íbamos: el inefable Euge, cuando le argumenté todo lo anterior me salió con lo del cristal. Probablemente, el cristal de la Junta era de color cachumbo y así les salió el Campeonato. Esperemos que de ahora en adelante el cristalito de marras cambie de color, sino apañados estamos.
En definitiva, a alguno le puede parecer una crítica algo durilla pero hay que meterse con la jerarquía para que no se duerman, por algo estamos en una democracia. JOSEP MARÍA MONSÓ.



miércoles, 14 de enero de 2015

NADA NUEVO BAJO EL SOL


Vista reciente de las instalaciones del Club de Tennis L'Hospitalet,
en parte, a peor, de la época mencionada en este trabajo.

INTRODUCCIÓN

Este artículo puede parecer interesante sólo para quienes vivieron, hace ya veinte años, cuanto se explica en sus diferentes apartados, pero nada más lejos de la realidad. Hechos similares han ocurrido innumerables veces en otros lugares, en distintas épocas y, sin lugar a dudas, seguirán sucediendo.

No es una cuestión de “buenos o malos”, de injusticias y afrentas o de agravio intencionado; se trata de cosas sencillas, de meros aconteceres convertidos en “problema de estado” por el Egoísmo, la Soberbia, la Vanidad o la Falta de Respeto, entre otras cosas.
En una y otra de las partes implicadas en cuanto se expone había excelentes personas y relaciones de amistad. Eran dos formas de entender la gestión de un club:
a) “priorizar la gestión deportiva oficial, con el campeonato social y la participación de los equipos de club en las competiciones oficiales”, dejando en un segundo o tercer nivel el resto de campeonatos y las actividades sociales o
b) “no priorizar nada porque todo se consideraba importante, fuera de carácter social o deportivo, aunque evidentemente se tuviera en cuenta la repercusión de cada acto.
Dicho claramente, la “a” conducía a que un 2% de los socios se llevara la parte del león de presupuestos, prebendas y ventajas, mientras que la “b” pretendía un reparto más equitativo entre el 100% de los socios.

Me apresuro a puntualizar que la gestión de los integrantes de todas las Juntas fue desinteresada y sin ningún beneficio económico, hasta el extremo de que algún presidente o directivo pagó de su bolsillo gastos del club. 
Sin recibir reconocimiento alguno de la mayor parte de los agraciados, dicho sea de paso. Esto, a muchos de quienes lean y hayan hecho cosas de forma altruista les resultará familiar.

En el apartado concreto de la Gestión deportiva, ¿se organizaban los campeonatos y se llevaban las cuestiones deportivas para el grupito de participantes, guardando ciertas consideraciones, eso sí, para los amigos; como había sucedido en las anteriores Juntas o se organizaban de una manera más profesional, respetuosa con todos los socios, hasta con los que “caían” mal?
Eran dos maneras de afrontar una gestión y, como se verá en los artículos de Xavier Gusi, Isabel de la Fuente y de Josep Mª Monsó, quedaron muy claras las posturas.

Las MODIFICACIONES en el CAMPEONATO SOCIAL del CLUB DE TENNIS L’HOSPITALET, se hicieron tras estudiar detalladamente los “pros” y las “contras” de cuanto se modificaba o se dejaba igual; tratando de no perjudicar a nadie, poniendo el reglamento a tono y a determinadas personas en su sitio, que era el de todos y no un sitial de uso exclusivo. Se tenía claro que la experiencia diaria obligaría a hacer ciertos retoques, los que dictara el sentido común y la posibilidad de mejorar lo previsto, pero en lo esencial se hizo lo correcto y los campeonatos de los siguientes años, lo confirmó.
No se pretendía –ni se hizo nunca- excluir a nadie, eliminar estatus ganados con esfuerzo y dedicación a lo largo de los años o desmerecer méritos. Se valoraba lo que hacían los mejores jugadores y jugadoras del club, pero se pretendía cortar de raíz los abusos, evitar componendas, amaños y chapucerías. También, devolver la ilusión a personas –algunas de ellas de un buen nivel- que habían decidido no seguir inscribiéndose en el Campeonato Social, decepcionados por lo que pasaba.
Naturalmente, hubo personas que se consideraron perjudicadas. En parte tenían razón: perdieron la posibilidad de hacer lo que les daba la gana, en cualquier circunstancia y menospreciando sistemáticamente a otras personas. No fueron capaces de ver, ni conforme fue pasando el tiempo, que recibían un respeto y una consideración por parte de la Junta que ellos habían sido incapaces de tener hacia los demás cuando lo dirigieron o gozaron de los favores de quienes dirigían. Para ellos no “jugar” las primeras eliminatorias por existir una fase previa, les suponía no sumar puntos en la clasificación nacional, aunque jugar tales partidos resultara un aburrimiento para jugadores y espectadores, si es que llegaban a celebrarse y se diera un resultado inventado y, eso sí, contabilizado para poder sumar puntos.

Lo dicho: nada nuevo bajo el sol. En L’Hospitalet, Barcelona, Madrid, Los Ángeles, Buenos Aires, París o Sebastopol.

Hace 40 años, ahora y hasta que las ranas críen pelo.

En la próxima entrada (hoy o mañana) publico lo que escribieron en su momento Xavier Gusi, Isabel de la Fuente y Josep Mª Monsó y, posteriormente, mi réplica a Monsó por alusiones personales.

lunes, 12 de enero de 2015

De Campeonatos y Personas


Sobre Los Diez Mandamientos y unos 
Antecedentes para quienes no conocen los motivos 
de cuanto voy a poner en próximas entradas

Uno de los miembros de la Junta en el momento de recibir las Tablas de la Ley,
previo iluminamiento por parte de ÉL

En el número 1 de la revista Bola de Set y dentro de la sección “El color del maldito cristal”, se publicaron los artículos de Xavier Gusi, vicepresidente primero de la Junta directiva del CTL’H, de Isabel de la Fuente, miembro del Equipo Técnico de la Escuela de Tenis, dirigida por Paco Fernandez, y de Josep Mª Monsó, nº 1 del Club y antiguo Presidente de la Junta.
Gusi y De la Fuente explicaban los motivos del cambio de sistema del Cuadro individual masculino Senior, razonando los “pros” y los “contras” y Monsó rebatía dichos cambios, que consideraba un disparate.
El cuadro estaba formado por 128 jugadores de muy diferentes niveles, federados todos. Era exclusivo para los socios del club, aunque si alguien que no lo fuera deseaba jugarlo podía hacerlo, si previamente se hacía socio pagando la cuota de un año. Los entrenadores, que estaban clasificados en 3ª, como los mejores “amateurs” del club, podían jugar si eran socios. Paco Fernandez, que por estar clasificado en 2ª tenía un nivel de juego inaccesible para cualquier otro jugador del club, no se inscribía.
Yo, como no tenía conocimientos suficientes sobre el tema, no intervine en dichos cambios, aunque sí asistí de oyente a las primeras reuniones. En ellas, comenté algunas de las cosas que me habían ocurrido o le habían pasado a otras personas en el transcurso de anteriores campeonatos sociales, algunas de ellas verdaderamente lamentables.
A pesar de mi nula participación en la nueva organización del campeonato, que me pareció lógica, necesaria y muy meditada, Monsó, en su artículo me consideró el “iluminado” líder del proyecto.
Por alusiones, repliqué en el número 2 con un artículo, en el que en el mismo tono desenfado que utilizó Monsó, eché un poco más de leña al fuego.

Empiezo por el final
“Los Diez “Mandamientos” fue un apéndice a mi artículo de respuesta, una “broma” que coloco en primer lugar para que quede claro que todos éramos amigos o compañeros y que la sangre no iba a llegar nunca al río, aunque pensábamos ser fieles a nuestra manera de ver las cosas y no teníamos intención de "bajarnos del burro".

En ocasiones los receptores y beneficiarios son un poco remisos a seguir los mandamientos
y El Iluminado puede perder la paciencia.

 LOS DIEZ MANDAMIENTOS

I      No programarás partidos-basura.
II     No permitirás resultados amañados.
III    No admitirás aplazamientos injustificados.
IV    No permitirás que un lado del cuadro sea “casualmente” más duro que el otro.
V     No blasfemarás cuando leas las Clasificaciones de la RFET.
VI    No hurtarás, aunque sea para pagar los derechos directos, indirectos y de Pernada de la RFET.
VII   No desearás la Mixta de tu prójimo.
VIII  No rectificarás (a no ser que se trate de un caso de conciencia).
IX     No considerarás “caso de conciencia” los que a ti te dé la gana.
X      No permitirás que las “vacas sagradas” pasten a su antojo.


Notas:

Pasar de un formato a otro requiere su tiempo
cuando no se está muy ducho en el tema.

1.      Los artículos de Gusi, De la Fuente y Monsó los publicaré lo antes posible porque no los conservo en formato informático y debo mecanografiarlos (sin tocar ni una coma).
2.    Recomiendo leer las entradas que puse hace unos meses relacionadas con el tema. Corresponden a dos cartas que redacté para el Seminario de Escritura dirigido por el escritor Manuel Avilés. Debían ser dos cartas dirigidas a una pareja, una heterosexual y otra homosexual. Yo, como suele ser bastante habitual en mí, me fui por los "Cerros de Úbeda" y di mi propia versión del tema. Sin embargo, van muy bien para comprender alguno de los Mandamientos.
3.      El juego refleja en buena medida la forma de ser de las personas, cualquiera que sea su edad, su formación, su estatus y lo que esté en juego; que puede ser, nada, aunque esta sea una impresión falsa porque siempre hay algo en juego. Y no importa dónde se celebra ese juego, sea el patio de un colegio, la calle, la mesa de un bar, una pista de tenis o de paddle. Y, por descontado, de qué tipo de juego se trata. Lo juegan personas, que a veces demuestran su calidad humana o sus miserias.

domingo, 11 de enero de 2015

INTENCIONES

PROYECTOS A CORTO PLAZO

Son, independientemente de los que se puedan añadir sobre la marcha, relegando a los previstos en un principio:

1.   Narraciones  basadas en recuerdos, vivencias y personas, que aparecerán con sus nombres verdaderos porque no hay ningún motivo ni necesidad para ocultarlos.

2.   Artículos dedicada a recordar los años pasados en el Club de Tennis L’Hospitalet (antiguo Gran Vía), con lo publicado en su momento en la revista “Bola de Set” y con nuevos escritos o comentarios para aclarar, matizar o lo que fuere menester, a fin de que se pueda entender cuanto explico.

3.     Escritos acerca de temas diversos sobre los que pasa el tiempo, se suceden los comentarios, las opiniones de expertos, pasa más tiempo todavía y un día un tema en cuestión “estalla” y vuelven a sucederse los comentarios, los expertos vuelven a pontificar y el pez se vuelve a morder la cola. Parece pasar “de repente” para la inmensa mayoría, pero era lógico que “estallara” y lo anormal es que no lo hiciera antes. Algunos de los temas están en fase de elaboración pero otros aparecerán al hilo de lo que lea, vea o escuche.

4.    Narraciones de ficción, aunque puedan tener una base real; como, en cierta medida, las narraciones basadas en recuerdos tienen un algo de ficción. La memoria  no siempre es fiel a la hora de ubicar los recuerdos en el tiempo y en el lugar correcto, aunque lo esencial sea tal como se cuenta.


sábado, 27 de diciembre de 2014

BALANCE


BALANCE DEL AÑO 2014

El 3 de Octubre de 2014 aparecía publicado “Regreso a El color del Maldito Cristal”, en el que explicaba que a pesar de los meses transcurridos desde la última publicación, el blog seguía vivo, gracias a la fidelidad de sus seguidores. Otros menesteres habían provocado un cierto alejamiento que, en todo momento, se tuvo la intención de que fuera breve.

Al acabar el año resulta muy reconfortante comprobar que el seguimiento se ha incrementado de forma muy notable y, contra todo pronóstico, ha interesado fuera del país. Debe tenerse en cuenta que el blog es principalmente de texto y las imágenes son escasas o incluso nulas, de ahí que no esperase que pudiera tener seguimiento en otros países, dada la poca fiabilidad de los traductores on-line. No obstante, parece lógico suponer que parte de esos seguidores pueden ser españoles en el extranjero.

Pongo, en porcentaje, la estadística de visitantes en los primeros lugares:  

·                    ESPAÑA   (52%)
·                    USA   (33%)
·                    RUSIA   (3%)
·                    ALEMANIA   (2,5%)
·                    FRANCIA   (2%)
·                    REINO UNIDO   (1,5%)
·                    ARGENTINA   (1.5%)
·                    MÉXICO   (1,4%)

Las entradas que han recibido más visitas han sido, por este orden: 
EL APEADERO DEL PASEO DE GRACIA , EL COMIENZO OFICIAL, ELS GREMLINS y EL CASO DE LA NOTICIA REPETIDA.

Trabajos basados la mayoría en recuerdos personales y tratados en forma documental o  literaria. “ELS GREMLINS”, original de JOSEP Mª BLANCH  MARQUÉS fue el que recibió mayor número de comentarios.
La referencia a El Apeadero es de su primera parte. Lo reciente de la publicación de la segunda parte hace imposible conocer todavía en qué posición quedará. 
De todas formas, al igual que ocurre con el blog, "Un Hollywood muy personal", entradas antiguas siguen encontrando lectores, hasta el punto que la entrada más seguida, de siempre, en éste blog, sigue siendo, "A PROPÓSITO DE PIZARRAS GIGANTES". Una narración muy personal que coloqué hace ya un par de años y que a pesar de ser tratada en forma desenfada, en tono irónico, todo sucedió tal como lo cuento.

viernes, 26 de diciembre de 2014

FINAL DE "EL APEADERO DEL PASEO DE GRACIA", con 3 Notas finales


SEGUNDA PARTE

SUPER HERMANA EN EL INSTITUTO BALMES

D
urante las primeras semanas en el Instituto Balmes mi madre temía que pudiera perderme y me acompañaba. A la salida, ella misma o mi hermana, tres años y medio mayor, me iba a buscar. Un día, pasados ya tres o cuatro meses, ocurrió algo que reflejaba con cierta exactitud algunos aspectos de mi manera de ser, así como la apreciación de ellos por parte de otras personas. Una actitud que en el futuro me traería más disgustos que satisfacciones.

Hacía Ingreso y Primero de Bachillerato como oyente porque no tenía la edad requerida para ser inscrito como alumno oficial y en el Colegio San Miguel, en el que había cursado toda la Enseñanza Primaria, no estaba permitido hacer simultáneamente los dos cursos. Mi padre porfió para que hicieran una excepción conmigo, agarrándose a mi historial, pero la dirección del Colegio no cedió, creo que con buen criterio porque no había ninguna necesidad de forzar las cosas, sobre todo teniendo en cuenta que ya iba un curso adelantado. Una segunda causa para el cambio, que quizá fuera la fundamental, aunque mis padres jamás la reconocieron, fue la notable caída de la economía familiar, que obligó a sacar a mi hermana del Colegio de la Presentación (1), a mi hermano del propio San Miguel y, por último, a mí, con una notable reducción de gastos diversos. Una tercera -que cualquiera que sea el plazo que se ponga, corto, medio o largo-, resultaría ser la fundamental para que el cambio fuera traumático; fue excluida sin contemplaciones del viaje imaginario porque mi mente no estaba por la labor de amargarme el trayecto. Buena chica...

El recuerdo de la parte no censurada se fue haciendo tan vivo que el viaje imaginario desplazó totalmente al real, de tal forma que hubo intervalos en los que ni me di cuenta de por dónde iba el tren. Mis ojos no se desentendieron del paisaje, que entraba por los ojos y me resultaba placentero en ocasiones, pero no interfería en mis pensamientos, salvo cuando se atravesaba una zona de bosque calcinado por un incendio o zonas particularmente degradadas.

Pasar del San Miguel al Balmes fue demoledor. Durante los primeros meses y hasta que asumí que la situación era irreversible, supuso un verdadero calvario. Fue como pasar de ser una de las estrellas de una superproducción de Hollywood a convertirme en uno de los extras –con derecho a frase, eso sí- de una coproducción hispano-italiana de serie B hecha en Esplugas City. Y sin previo aviso, ni lavado de cerebro paterno para prevenir males mayores…
Durante el viaje imaginario la memoria -caritativa-, y mi lado consciente de la mente, -selectivo-, me hicieron dejar de lado el motivo principal de que el cambio fuera tan duro. En otro viaje, quizá volviera a parecer y no fuese descartado…
En la actualidad su aspecto exterior es parecido, pero no su entorno.
Una parada imprevista provocada por uno de los auxiliares de viaje, que pasó repartiendo auriculares para los viajeros que habían subido en la última estación, me hizo detenerme y al partir de nuevo me desvié un  momento por un vía secundaria:
En el transcurso de una clase, el profesor, el Sr. Martín Panadero, recibió un aviso del bedel conforme a que tenía una llamada telefónica de su esposa.
Su esposa le iba a buscar cada día al término de sus clases. Formaban una pareja de ancianos verdaderamente encantadora y, cuando los horarios de salida de él y mío coincidían, les seguía con la mirada mientras se alejaban, si todavía esperaba a que me vinieran a buscar.
El caso es que abandonó el aula durante unos minutos, aprovechado por los alumnos para una de las habituales batallas de bolas de papel, trozos de pan o cualquier objeto que se pudiera utilizar como arma arrojadiza. Al regresar, uno de los proyectiles impactó sobre él. No era época propicia para restar importancia a algo así, de forma que el profesor buscó al culpable. Yo sabía quién era porque lo había visto, pero el Sr. Martín se equivocó al señalar al presunto culpable. El acusado intentó defenderse pero el profesor le agarró por el brazo para llevarlo a Dirección. Nadie abrió la boca, a pesar de que otros sabían quién era el responsable. Viendo que era inevitable que se llevara a un inocente, fui incapaz de callar y consentir semejante injusticia. Me metí donde no me llamaban:
-No ha sido él –exclamé-, dejando al profesor de una pieza. Pero como tenía buena opinión del alumno que había cogido vela en el entierro, me concedió crédito. A pesar de ser el más pequeño de los cuarenta y tantos de la clase y parecer un pigmeo al lado de los más altos -algunos me llevaban dos o tres años,- era de los pocos que se mantenía al día en todas las asignaturas. Por otra parte, el San Miguel y el entorno familiar habían dejado su sello en  mis conocimientos y en mi manera de comportarme.
-¿Cómo lo sabes?
-Porque yo estaba a su lado y no ha tirado nada. Ni a usted ni a nadie.
El Sr. Martín Panadero era un hombre muy mayor al que le faltaba poco para jubilarse. Me había tomado cierto afecto. Lo notaba por la forma en que me trataba cuando me sacaba al encerado, comparado con la mayoría de los alumnos. Tener buena opinión de mí, unido a la experiencia que dan los años y el trato con miles de alumnos, hizo que viera claro que su sospechoso era inocente, así que le soltó.
-¿Has visto quien ha sido?
No vacilé: un superior había hecho una pregunta y mi deber era contestarla. Asentí, supongo que confiando en que eso fuera suficiente. En otra ocasión anterior, muy  similar, en el San Miguel, lo había sido. 
-Bien… ¿Quién ha sido?
No me quedó más remedio que decirlo y, sin vacilar, señalé al culpable. Es bastante probable que un narrador hubiera podido decir aquello de que “el ambiente se podía cortar con un cuchillo”, aunque en aquél momento no fui consciente de ello..
Afortunadamente, el Sr. Martín se lo pensó mejor y decidió suavizar su amenaza, limitándose a hacerle una seria advertencia al culpable acerca de lo que podía suceder si se repetía el incidente. Aclaró, dirigiéndose a todos, que si el castigo no era más severo se debía a que alguien había sido capaz de salir en defensa de un inocente. Mirando a todo el mundo de forma inquisidora, añadió algo parecido a lo siguiente:

“He estado a punto de castigar a un inocente, mientras los demás os metíais la lengua en el culo y el verdadero culpable se iba de rositas. Espero que no vuelva a ocurrir algo parecido y que el ejemplo de vuestro compañero os sirva de lección.”

Recordaba la frase casi exacta porque jamás le había escuchado a ningún profesor –y creo que a nadie- lo de la lengua en el culo, aunque sí me era familiar lo de irse de rositas, pero a escala familiar (2).

El tren había salido ya de la estación de Tarragona y atravesaba el Ebro. El viaje imaginario hizo una breve parada para que la vista disfrutase del espectáculo durante unos segundos, como lo había hecho, después de salir de Castelldefels, cuando pasó las Costas del Garraf, uno de los pocos momentos del trayecto en los que el tren se ceñía a la costa.

Mientras esperaba que me vinieran a buscar, arrimado a la entrada, situada en el chaflán de Vía Layetana-Consejo de Ciento, notaba las miradas que me dirigían los componentes del grupito de compañeros que discutía a unos metros de mí. Entre ellos se encontraba el culpable, pero no el falso-culpable. Eran algo más que “inquietantes”; eran amenazadoras y lo que se debía discutir entre ellos estribaba en la magnitud del escarmiento: simple amenaza, unos guantazos o esperar la llegada de quien debía recogerme. Fue mi hermana la que vino. Rápidamente pusieron al corriente de lo que podía pasarme si volvía a hacer algo semejante. Ella comprendió lo que había sucedido y no se achicó.

-Así que estabais dispuestos a permitir que otro compañero pagara el pato, sin hacer nada para evitarlo. ¿Es eso lo correcto, que el culpable, que además es un cobarde, se libre y sea otro quien cargue con la culpa?
Uno del grupito, que hasta entonces no había abierto la boca, intervino:
-Eso de cobarde… Si no fueras una chica te lo hacía tragar.
Mi hermana no tuvo necesidad de que nadie le dijera quién era el que había intervenido.
-O sea que has sido tú. Te has callado mientras permitías que castigaran a un compañero por algo que habías hecho tú.
Había dado en el clavo y el chico se encogió al observar las miradas de sus compañeros. Crecida, se tiró a fondo:
-Encima, estás aquí intentando desviar la atención hacia mi hermano para que nadie repare en que has sido tú, con tu cobardía, el responsable de algo que tendría que haber salido de ti, si tuvieras valor: confesar la verdad, saliendo en defensa de un compañero que iba a ser castigado injustamente.
Como la estocada había sido certera y estaba ganándose a la mayoría de los componentes del grupito, fue a por la otra oreja:
-Y vosotros, ¿qué?: ¿discutiendo si os conformabais con amenazarlo o le pegabais? ¡Pues, menos mal que alguien ha tenido el buen sentido de esperar a que llegara yo y os hiciera ver claro que este cretino intentaba lavaros el cerebro!
Tiré del brazo de mi hermana para que frenara y se contentara con lo que había conseguido, pero ella se sabía ganadora y no estaba dispuesta a aflojar: quería el rabo también...
-¡Venga, a casa! ¡Y que no me entere yo que intentáis algo contra mi hermano! Especialmente, tú -miró al verdadero culpable- que has intentado manipular a los demás para cargar las culpas sobre otro y que no vieran que te has comportado de una manera indigna.
 Me cogió del brazo y dirigiéndose a mí, pero pensando en los otros, añadió:
-Estoy muy orgullosa de ti, de que no hayas permitido que culparan a un inocente aún a riesgo de que no te comprendieran.
Nos alejamos un par de pasos y entonces me hizo parar, se volvió hacia ellos y les dio la puntilla, aunque con suma habilidad para templar los ánimos:
-De todas formas –dijo, dirigiéndose al que había llevado la voz cantante en la explicación-, os agradezco que me hayáis esperado y dado la oportunidad de aclarar lo sucedido. Comprendo que, aunque equivocados, vuestra intención ha sido buena. Espero que ahora sepáis poner en su sitio al verdadero culpable.
Nos alejamos definitivamente. Mi hermana, en el camino a casa, me hizo ciertas consideraciones. Fue un lavado de cerebro-exprés, rápido y eficaz, y a partir de entonces fui con pies de plomo a la hora de abrir la boca en determinadas ocasiones. No obstante, quieras que no, la cabra tira al  monte…
- No lo digo por este caso: lo que has hecho ha estado bien, aunque te podría haber salido muy caro. Era una inmoralidad que pagara el pato un inocente. Pero no siempre es aconsejable meterse donde no te llaman, ni es obligatorio contestar a lo que te preguntan personas mayores. Eso te lo tienes que meter en la cabeza: una cosa es ser obediente y otra… y otra… -no encontraba la palabra adecuada y le sabía mal decir, "ser imbécil”, así que continuó-: No digo que mientas, pero si hablando pones a alguien en un compromiso, debes calibrar antes las consecuencias. En casa nos has hecho quedar mal en más de una ocasión.
Yo la miraba entre abrumado y confuso.
- ¿Comprendes lo que te digo? –insistió, consciente de que era un poco cabezón y algunas cosas había que repetírmelas siete veces para que me entraran.
No dije nada pero asentí. Aunque no terminaba de entender todo cuanto me había dicho sí veía claro que tenía más razón que un santo. Reflexionando sobre lo sucedido –en mi Muro de las Lamentaciones, el Apeadero-, creo que es posible que para quienes recibieron aquél día el rapapolvo y fueron testigos de la firmeza con la que habló, su actitud fuera una muestra de que, en la España de costumbres vueltas por Decreto al Pasado, había mujeres que no estaban dispuestas a callar ni acobardarse ante nadie (3).
Como a mi hermana se le había quedado algo en el tintero, todavía insistió, cuando ya estábamos cerca de casa:
-¿Se te han olvidado los sofocones que nos hemos llevado todos, especialmente mamá, por no callarte a tiempo?

REFLEXIONES EN EL APEADERO
Días después de aquello, recuperada la tranquilidad y sentado en uno de los bancos del Apeadero, seguí dándole vueltas a lo sucedido y a las consideraciones de mi hermana, en el camino a casa. Seguía sin comprender la pasividad de toda la clase viendo a un compañero ser acusado de algo que no había hecho. La actitud del culpable me resultaba repugnante y, a posteriori, tratando de desviar la responsabilidad sobre mí de una bajeza sin justificación posible. Era evidente que se trataba de una mala persona, cobarde, rastrera y sin escrúpulos.
El vestíbulo cuando ya no estaba en servicio y próximo a su derribo.
Desde el punto de vista práctico, el que me afectaba directamente, llegué a la conclusión de que las aguas habían vuelto a su cauce en la clase y no debía temer represalias. Ningún compañero me hacía mala cara y ni siquiera hubo comentarios posteriores, aunque parecía evidente que el culpable había sido advertido, a tenor de lo amansado que se le veía, comparado con su comportamiento habitual. No volví a tener trato con él -a pesar que hizo algún intento de aproximación- porque a alguien que se comportaba así lo borraba ipso-facto, como si dejara de existir.
Lo que me pilló de sorpresa fue que el compañero acusado injustamente, me presentara a su padre y que el hombre, emocionado, me estrechara la mano derecha entre las suyas y me diera las gracias, ofreciéndose para lo que pudiera necesitar. Me sentí violento, pero íntimamente satisfecho y me faltó tiempo para contárselo a mi hermana. Ella era la única que lo supo porque a mis padres no les contamos nada.
Los cursos se fueron complicando paulatinamente; los profesores eran menos condescendientes con los errores, más exigentes con el cumplimiento del programa íntegro del curso y el tiempo para distraerse fuera de clase, muy escaso, de forma que mis descansos en el Apeadero se fueron haciendo menos frecuentes, hasta desaparecer. Cuando se produjo el derribo del edificio ya habían pasado dos años desde que terminé el Bachillerato y no pasaba de forma habitual por delante, pero lo lamenté profundamente.

FIN DE TRAYECTO
Nunca se me ocurrió pensar si el edificio era una maravilla, vulgar, incongruente o un bodrio. Estaba allí, formaba parte del paisaje, era un lugar de acogida y distracción para mí y, cuando desapareció, no fui consciente de lo que había representado en determinados momentos. Lo fue después, muchos años después, pasadas innumerables estaciones de mi viaje personal. Avivados los recuerdos por lo que veía y leía en páginas web dedicadas a Barcelona. Una en especial, “Amics de Barcelofilia”, fue la causante de que algunos de los viajes imaginarios se fueran convirtiendo en páginas escritas sobre el papel o en una pantalla.
El último recorrido del viaje real, con el tren atravesando un paisaje menos atrayente y salpicado de túneles, favorecía la aparición de nuevos trayectos imaginarios, pero los descarté. Era el  momento de pensar en el inmediato futuro.
En aquél viaje, la parte consciente de la mente programó todos los recorridos con un tema único. En futuros viajes, mi selectiva memoria y mi caritativa mente consciente, sabrían qué recuerdos debía rescatar y cuales ignorar, como en cierta medida había ocurrido en el recién terminado; en el que quizás, pero sólo, quizás, la imaginación había puesto su granito de arena para que el equipaje de recuerdos llegara en perfectas condiciones.
¿Quién puede asegurar, cuando narra algo que sucedió hace muchos años, que los hechos fueron exactamente como se cuentan, pasaron en donde se dice y en la fecha que se supone?
Bien; es imposible asegurar la exactitud, las licencias, sino poéticas, sí literarias, tienen patente de corso, pero, al menos, si se puede garantizar la verosimilitud.

NOTAS:
(1). El Colegio de la Presentación estaba situado en la calle Rosellón, lado mar, entre Paseo de Gracia y Vía Layetana, mientras que el San Miguel ocupaba gran parte de la manzana comprendida entre Aribau y Muntaner y entre Rosellón y Córcega.
El colegio de la Presentación no existe, pero el edificio se conserva.
(2). Cuatro cursos después escuché a otro profesor –Guillermo Diaz-Plaja, ilustre catedrático y escritor-, en donde se puede meter uno la lengua en ciertos casos, pero con la diferencia de que en esa ocasión yo estaba entre los 86 damnificados. Pero ese recuerdo formaría parte de otro viaje porque por sí sólo merecía un trayecto independiente.
(3). De los tres hermanos, Rosario era, con mucho, la más decidida y de ideas más claras y en muchos aspectos parecía la mayor. Juan, nació nada menos que el 18 de Julio de 1936, a escasa distancia de los sangrientos enfrentamientos de la Plaza de Cataluña. Rosario, el 28 de Octubre de 1938, a tres meses escasos de la entrada de las tropas franquistas en Barcelona.


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