jueves, 2 de abril de 2015

HE TENIDO UN SUEÑO

UN PATO ENORME, AVES DIVERSAS, SCARLETT JOHANSON Y YO

Por el título ya podréis suponer que el sueño no está en la línea del que tuvo, hace ya mucho tiempo, Martin Luther King. Es un sueño sencillo, sin trascendencia, pero que a mi, como a él el suyo, me ha dado qué pensar. Os lo cuento:

Había abierto la puerta de la nevera para ponerme mi clásica combinación de agua, mitad sin gas (Font Vella) y mitad con gas (San Pellegrino) (nota 1) y en eso noto un ruido extraño. Me giro y veo avanzar por el patio un pato enorme que se introduce en la cocina. Al verme, el pato se queda un momento desconcertado, deja de graznar (o lo que hagan los patos) y retrocede. Vuelve al patio y emprende el vuelo. Salgo y resulta que está posado en una maceta, que está colgada de la pared, junto a la fuente. Ha encogido: ya tiene un aspecto de pato normal. Al alzar la vista me doy cuenta de que en el tejadillo hay tórtolas y pájaros exóticos que no son visitantes habituales del patio, sea para comer insectos, las migas de pan que ponemos o darse un baño en los platos de maceta que ponemos llenos de agua. Hay también un ave rapaz, no sé si un cóndor o aguilucho (es pequeña).

Fascinado por lo que veo me voy, raudo y veloz (como "el Reportero Tribulete, que en todas partes se mete") a por la cámara. Ya en el patio empiezo con las fotos, pero cuando apenas llevo media docena resulta que no puedo seguir porque la tarjeta de memoria que - imbécil de mí- no tuve la precaución de vaciar, no admite más fotos.

-No problem! -me digo a mí mismo-: tengo la de repuesto.

Vuelvo al salón, cojo la funda y allí está. Me dispongo a ponerla, pero por las prisas en colocarla y regresar, se me escurre de las manos y cae al suelo. Me agacho a recogerla pero antes de que la coja, alguien se ha anticipado y me la da. Levanto la mirada y es Scarlett Johanson

No me quedo pasmado, ni siquiera sorprendido. Está allí y me da la tarjeta. así de simple. Le doy las gracias con una tímida sonrisa y pongo la tarjeta en su sitio.
Me ha dado tiempo de echarle un vistazo y le comento:

-No has cambiado nada desde que empezaste en el Cine. Te has hecho mayor, has crecido (no puedo evitar mirarle las tetas) pero sigues teniendo el mismo aspecto.

-Sólo me maquillo para actuar -me dice sonriendo porque ha advertido mi mirada.

-Estaba haciendo fotos de un pato y de pájaros y se me ha llenado la tarjeta.

-Si quieres...

No completó lo que me iba a decir: me desperté.
¿Qué pensaba decirme cuando se interrumpió el sueño?
No sé cómo interpretaría este sueño Sigmund Freud. Le echaré un vistazo a su Teoría de los sueños, que por cierto tengo pendiente de terminar desde que la dejé a medias hace unos treinta años. Quizá sea más práctico consultar con Enric Comas para ver si a él le ha pasado algo parecido con la Mónica Bellucci y me puede dar una idea...
Por cierto: la Scarlett, sencilla, cariñosa, nada endiosada... un encanto de criatura.
Las fotos, como las hice en sueños deben estar en La Nube esa de la que hablan en Internet, que supongo que debe haber sido inventada precisamente para estos casos.
Supongo que con ciertas limitaciones, claro, porque si lo ponen todo... 

Nota 1. Pongo los nombres, aunque parezca propaganda, se corre la voz y alguna de estas marcas se anima a ponerme publicidad.

martes, 17 de marzo de 2015

Lo digo en serio...

EL CASO ES QUE NO PRETENDÍA CRITICAR...

Momentos dedicados a curiosear por otras páginas y blogs han dejado su lugar a concentrarme en los propios escritos y en la búsqueda de la documentación destinada a completar lo que ya conozco, a fin de que las opiniones personales tengan su razón de ser y no se conviertan en especulaciones.

Especulaciones que no serán nunca tan gratuitas -cuando no interesadas, sesgadas o incluso bastante falsas-, como algunas de las informaciones encontradas, con muchos años de existencia a cuestas. Con todo, son muy interesantes y hacen conocer aspectos desconocidos y si algunas se leen entre líneas -en este caso, a toro pasado-, esclarecedoras.
Por supuesto, nunca resultan tan torcidas, insultantes y manipuladoras como las que se pueden leer, ver o escuchar, a diario, en la mayoría de los medio de información de este condenado país. De he hecho, la mayoría no lo son o, si es así, en grado casi inapreciable.
En realidad, es prácticamente imposible llegar a los extremos de indecencia, capacidad de manipulación de la realidad e insulto y desacreditación de la vida y obra de las personas como la que llegan aquí algunos en este, repito, condenado país.
En fin, me vuelvo a mis tareas. Tan sólo un apunte, que en realidad era el motivo de abrir esta página, pero se me ha ido la cabeza por otros andurriales:

LECTURA DE UN LIBRO FASCINANTE, llegado a mis manos en los periódicos envíos de libros que mantenemos mi hermana Rosario y yo. Un libro publicado en Inglaterra y USA en 1970 y que hasta el 2002 no se publicó en España. Seguramente, porque hizo falta que hicieran una película basada en él para que una editorial se enterara de su existencia o, si ya lo conocía, se dignara publicarlo. YA ESCRIBIRÉ SOBRE LIBRO Y SU NO MENOS FASCINANTE AUTORA
Dejo de criticar y me vuelvo a lo que estoy haciendo: 
MARÍA ALBA, CONCHITA MONTENEGRO, HOLLYWOOD (hasta en la sopa) Y, POR TODAS PARTES, LA BARCELONA D'ABANS, D'AVUI I DE SEMPRE...
Como podrán apreciar quienes siguen mis blogs, lo que aparece en ellos parece a veces seguir un imaginario Juego de la Oca y, dentro de lo previsible, no está nada claro, ni para mí, si lo próximo que coloque va a ser lo que está en marcha o algo imprevisto.
En fin, ahora sí, definitivamente, vuelvo a lo que me tiene absorbido.
Es un decir...

miércoles, 11 de marzo de 2015

¿CORRUPCIÓN O INEPTITUD?

La cuestión es: 


¿QUÉ ES PREFERIBLE, 
UNA PERSONA MEDIOCRE PERO HONRADA 
O UNA INTELIGENTE PERO CORRUPTA?


Este escrito viene a cuento de una noticia aparecida en la edición del 9/III/2015 del diario "EL PAÍS" acerca del sobrecoste de la instalación LA CAJA MÁGICA, destinada en principio al deporte del tenis durante los fantasmagóricos Juegos Olímpicos de Madrid del 2012, después del 2016, el 2020 -la del " relaxing cup of..."- y, la próxima cuando las ranas críen pelo o, por fin, se pueda convencer a más votantes que los convencidos" por los demás candidatos.

En mi página (muro) he puesto el enlace con el artículo de El País -que recomiendo leer para saber de qué va la cosa- y he añadido este comentario y luego cuento algo que sucedió hace algunos años:

Esta aberración estaba cantada desde el mismo momento en que a un descerebrado se le ocurrió, unos vivales (o algo peor) la apoyaron y unos inconscientes (y pusilánimes) se inhibieron y dejaron hacer. Después de todo no era más que otra obra insensata: el país se estaba llenando de proyectos faraónicos, con sobrecostes brutales y, lo que es peor, sin futuro ni utilidad. Algunos hubieran podido tener salida (que tampoco está claro, dadas sus dimensiones) construidos en otro lugar. Como el de esta CAJA MÁGICA, que lo único que tiene de mágico es a dónde ha ido a parar parte de la inversión. Por ejemplo, en Barcelona o Alicante , únicos lugares de España capaces de suministrar una infraestructura previa, con larga tradición -muy en especial, Barcelona-, jugadores profesionales y "amateurs", aficionados y seguidores interesados y apasionados por el tenis, que practican casi a diario o semanalmente, al menos, que garantizan una afluencia de público constante a cualquier acontecimiento. 

Y añado, como me dijo -más o menos- en cierta ocasión, una persona que estaba en las antípodas de mi manera de pensar o actuar -y no digamos, de mis convicciones políticas, pero con la que en este caso y en algún otro, coincidí en lo esencial: 

"A un sinvergüenza lo puedes mantener en su puesto, controlarlo y aprovechar sus cualidades; pero un inútil es incontrolable y te lleva al desastre como no lo elimines."


Amplío lo dicho en estas últimas líneas porque es algo que he puesto como ejemplo de casos similares, en escritos o en charlas informales con otras personas, porque, sea en el trabajo o en la política, debería practicarse a efectos prácticos.

Surgió la cuestión, y salió a colación el comentario, de la forma siguiente:

Fecha: indeterminada entre 1979 y 1982.
Lugar: Restaurante del Club de Tennis Gran Vía (años más tarde, Club Tennis L'Hospitalet).
Mesa: La larga, de los "arreplegats" -o sea, variopinta, en todos los aspectos-, junto a la entrada al salón restaurante.
Involucrados en la conversación: Mercé Sanabra, Antonio Parera y yo; aunque dos o tres comensales más, de la docena larga que estaba en aquella mesa un domingo, hicieron algún comentario. 

Antonio Parera, banquero, empresario y concejal del Ayuntamiento en la época franquista, era uno de los tres propietarios del Club y llevaba la gestión del mismo de manera absoluta. No se hacía nada sin su consentimiento, excepto las cuestiones meramente deportivas o de carácter social que, con todo, debían contar con su consentimiento. Estaba en las antípodas de mi manera de pensar y en convicciones políticas, pero coincidíamos en ocasiones en algunas cosas prácticas y de sentido común.

Mercé Sanabra, separada hacía ya varios años, con tres hijas -la menor de las cuales, Sonia, fue alumna mía más tarde y debía tener entonces 12 o 13 años- era propietaria de tres panaderías, una gestionada directamente por ella y las otras dos por las hijas mayores. Era una de las mejores jugadoras veteranas del Club.

Cuestión que se comentó: La empleada de confianza de Mercé, que se encargaba, además, de la Caja, le sisaba habitualmente, de forma cada vez mayor, hasta el punto de que había resultado inevitable darse cuenta.

Dilema: ¿Debía despedirla y denunciarla? ¿Sólo despedirla? ¿Mantenerla pero obligarla a devolver el dinero y luego despedirla? No sabía qué hacer porque la empleada era muy competente. Sabía tratar a los clientes, que la apreciaban, conocía el negocio, era disciplinada aunque tenía iniciativa cuando era preciso... pero había traicionado su confianza.

Consejo: Antonio Parera le recomendó, por propia experiencia, que era preferible no despedirla, ya que se trataba de una empleada muy competente, cosa poco frecuente. Sin embargo, le aconsejó hablar claramente con ella, retirarla del manejo del dinero y ponerse de acuerdo con ella para que le devolviera el dinero, descontando lo substraído de su sueldo, hasta liquidar la deuda.

Comentario: yo metí baza apoyando lo que decía Parera, porque también me parecía práctico y de sentido común no prescindir de alguien que hace bien su trabajo. Sin embargo, puntualicé sobre posibles motivos por los que había sido desleal: una necesidad de dinero por enfermedad de alguien de su familia, con unos gastos que no podía afrontar con su sueldo y que no se atrevía a confesar por tratarse de algo que le daba vergüenza, un hijo drogadicto, por ejemplo. Estar viviendo por encima de sus posibilidades y haber perdido momentáneamente la cabeza... Ni me pasó por la cabeza que fuera porque el sueldo fuera bajo porque Mercé no escatimaba el dinero, ni para ella ni para los demás.

Prácticamente fue tema de conversación entre los tres casi toda la comida. Luego, Antonio y Mercé pasaron a la cafetería a jugar al dominó (ella a media tarde bajó a jugar el doble de los domingos por la tarde) y yo me fui directamente a jugar a tenis con la comida en la boca porque después jugaba a fútbol sala.

Consejo de Antonio, con el que estuve de acuerdo: que aclarase los motivos, recuperara lo substraído gradualmente y que no la despidiera, ya que se trataba de una persona competente y en la que, posiblemente, pudiera volver a confiar más adelante.

Decisión: Mercé no siguió el consejo en su totalidad y, en ocasiones posteriores, se arrepintió de haberla despedido. Concretamente, cada vez que sus substitutas metían la pata. Lo que no sé es si luego volvió a readmitirla o dio por fin con una candidata adecuada.

Charlando con Antonio Parera, en comidas o sobremesas en el Club con otras personas, salió a colación el tema de los empleados o colaboradores infieles, fuera en el trabajo diario o en la política. Él había tenido varios casos similares y siempre había actuado con flexibilidad, excepto en aquellos casos en los que tenía un relevo mejor para el infiel y no se andaba con contemplaciones: lo despedía o cesaba, sin más. Con todo, recuerdo, respecto a uno de los "controlados" a partir de que fuera "llamado al orden", que Just Arús -que era uno de los tertulianos- y yo cruzamos una mirada de complicidad y, más tarde, ya a solas, estuvimos de acuerdo en que que quizás hubiera sido mejor para el pobre "controlado" haber sido despedido y buscarse la vida en otra parte que continuar a sus órdenes... 

He recordado muchas veces lo que se habló durante aquella comida, la decisión final de Mercé, con sus comentarios pasado el tiempo, así como las charlas distendidas, en las que se tocaban mil temas. Mi opinión sigue siendo parecida. Llevada al terreno de la Política, se podría sintetizar en... 

Consideraciones de moralidad discutible aplicadas al tema de la POLÍTICA:

No se debe cesar a alguien competente porque maneje el dinero ajeno con ligereza, se aproveche en su propio interés o, lisa y llanamente, robe. Repito: No hay que cesarlo ni denunciarlo si es muy competente; a no ser que como consecuencia de su conducta haya perjudicado a otras personas -cualquiera que sea su número-, sea en el trabajo o en su vida personal, o las haya arruinado y llevado a la desesperación con tal de conseguir sus fines. Si es así, duro con él o ella; a la cárcel. Pero si el problema es resoluble y es el más adecuado en su puesto, se le debe mantener en él porque la Sociedad se beneficiará de su labor. Eso sí, bajo unas condiciones draconianas: resarcir a los perjudicados, obligarlo a devolver lo robado, reducir su sueldo a lo imprescindible para que subsista su familia, exprimir al máximo sus condiciones para el cargo -con unos horarios de trabajo más extensos, si fuere menester-, vacaciones para su familia pero no para él o ella durante unos cuantos años...

No sea que por imponer un castigo ejemplar a una persona, se ponga a otra en su lugar que lo mejor que tiene es su honradez, pero cuyos errores -o su mediocridad- van a causar más problemas que los originados por las malas prácticas del defenestrado, que será todo lo corrupto que se quiera, pero que si se vigila e imposibilita para volver a delinquir, va a ser útil a la Sociedad y purgará por los excesos cometidos.

domingo, 8 de marzo de 2015

LIBROS Y DOCUMENTALES "HISTÓRICOS"

GATO POR LIEBRE

Ayer, viendo el documental de Oscar Perez y Mía de Ribot"Hollywood talkies", a través de un enlace que puso Emilio Bcn en "Amics de Barcelofilia", me acordé de un libro que leí hace muchos años: "La muerte de Durruti", de Joan LLarch.

Dios me libre de calificar de "malos", documental y libro, pero sí de no dar lo que anuncia, al menos para un espectador o lector, según sea el caso, que pretende saber "más" sobre un tema del que tiene ciertos conocimientos. Y si no los tiene y pretende conseguirlos, pues apañado va, porque libro y documental están en la línea de, "la Historia vista por Hollywood". 

"Hollywood talkies" es un documental que ha ido a festivales de cine, obtenido críticas elogiosas y ha sido emitido por televisión. Es evidente, por tanto, que debe tener unos valores que lo hacen merecedor del reconocimiento y que yo no he visto -o sabido ver- por ninguna parte.

En cuanto al libro, mediada su lectura, el mismo día de su compra, me pareció un timo, independientemente de su calidad literaria o de lo interesante que pudiera ser lo que se explicaba, que no tenía nada que ver con el título.

¿Cuál es entonces la cuestión que provoca que el documental lo viera, acelerando para convertir la hora y algo en diez minutos, y el libro lo dejara sin terminar y un uno de mis cambios de domicilio lo dejase abandonado a su suerte? 

Dar gato por liebre y hacer interminable lo que se podía contar en la quinta parte de espacio o tiempo. Esa es la cuestión.

Escribir el libro "definitivo" para desentrañar el misterio sobre la extraña muerte del líder anarquista Buenaventura Durruti, dar cuatro palos de ciego, no resolver nada y dedicar la mayor parte del libro a escribir sobre la Guerra Civil, es un timo si se está vendiendo como aclaración de un enigma.

De forma parecida, hacer un documental sobre los actores y actrices españoles que fueron a Hollywood para incorporarse a las versiones españolas de películas americanas, a base de unas cuantas anécdotas, de una fotos -en las que no se molestan en identificar a quienes aparecen y que se mantienen en pantalla de una forma exagerada- y una infinidad de secuencias "de playa", que los autores sabrán el porqué de su reiteración; convierten el documental en otro timo. 
Y lo es, porque no da lo que dice. Esa recreación argumental -o lo que sea- a partir de un material tan escaso puede tener su razón de ser y permitir un documental como ese, que me parece muy respetable, pero que está muy lejos de la realidad y no pasa de ser una nimiedad.

El documental, por cierto, ha tenido los siguientes reconocimientos:
Festival 4+1: Sección oficial. Fuera de concurso.
Festival de Venecia. Sección Panorama.
Festival de Gijón. Sección Rellumes.
Premios Gaudí. Nominación mejor documental.
BAFICI. Sección oficial.













miércoles, 4 de febrero de 2015

SIETE VECES CUATRO


LO QUE PUEDE SUCEDER CUANDO 

SE TIENEN SIETE CUATROS CONSECUTIVOS 

EN SIETE EXÁMENES...

... Y NO SE ESTÁ DISPUESTO A ACEPTAR EL OCTAVO.
A partir de ahí, lo que se puede novelar

Le ocurrió a un compañero de Carrera –y de Dominó en el Bar Oro Negro de Barcelona-, J.C. Perdiguero, al concluir el examen de la OCTAVA convocatoria.
Esto fue lo que pasó (más o menos, que el tiempo no pasa en balde):

Al acabar el examen, Perdiguero le entregó sus hojas al Catedrático. Mientras se las cogía, Perdiguero le espetó, con rudeza y cara de pocos amigos, aunque, dentro de lo que cabe, con educación:
— ¡Póngame la nota que quiera, pero no me ponga otro cuatro!
El profesor, de momento, no reaccionó: estaba atónito. Era impensable que un alumno, ya un hombre hecho y derecho –Perdiguero debía tener 20 o 21- en un centro como aquél y en semejante época pudiera dirigirse  a un profesor de semejante manera. Sólo dijo:
— ¿Cómo?
—¡¡Que no me ponga otro cuatro!! –Perdiguero ya estaba lanzado y al profesor se le empezó a poner la cara como un tomate y a salírsele los ojos de las órbitas.
— ¿Pero cómo se atreve?
— ¡Qué no me ponga otro cuatro! ¡Si no quiere aprobarme, me pone un dos, un cero o lo que le dé la gana, pero no me ponga otro cuatro!
El profesor, ya descompuesto empezó a rebuscar en sus bolsillos. Repitiendo, frenético, el “¡cómo se atreve!”
— ¿Quién es usted? ¡Su nombre! ¡Deme su nombre y su número de matrícula!
Perdiguero le dio el nombre y el número de matrícula.
— ¡Pero, cómo se atreve!
El profesor logró encontrar lo que buscaba en los bolsillos: su agenda, pero estaba tan nervioso que se le cayó al suelo y se desparramaron varios papelitos que tenía en su interior. Mientras algunos se reían y otros le recogían los papeles, el profesor abrió la agenda y empezó a apuntar los datos. Perdiguero siguió:
— ¡Me ha puesto siete cuatros en siete convocatorias consecutivas, a pesar de que he hecho exámenes muy diferentes!
Aquí el profesor tuvo un lapsus y dejó de escribir, como si lo de los siete cuatros seguidos le hubiera desconcertado, pero siguió. Estaba al borde del colapso, Perdiguero ya había dicho lo que tenía que decir y tan sólo se oyó una voz, desde detrás, que dijo:
— ¡Ostia, siete cuatros seguidos!
No sé si el profesor dijo algo más porque Perdiguero se marchó hecho un basilisco y yo le seguí, intentando hacerle comprender que lo que había hecho era su sentencia de muerte y que no iba a aprobar la asignatura si no se disculpaba.

Se me ha olvidado de qué asignatura se trataba y que catedrático o encargado de cátedra la impartía. Debíamos estar a mediados de Carrera, en 3º o 4º. Teniendo en cuenta que en el Plan 57 había dos cursos previos, Selectivo (se aprobaba todo en uno o dos años o a la calle) e Iniciación (lo mismo pero con un 5º, de gracia, si sólo faltaba una asignatura por aprobar y sin derecho a matricularse de 1º), suponía en realidad un total de siete cursos. Siete, si se estaba dotado por los dioses de virtudes sólo al alcance de los elegidos. De no ser así, podían significar, en años, 8, 9 o acabar la carrera con más años que Matusalem.
Quiere ello decir, a tales alturas, en tiempos de sumisión total del alumnado y en una carrera particularmente difícil, que suponía que los estudiantes que habían llegado hasta allí, sin abandonar o sin que los echaran, tenían ya más conchas que un galápago. Se había llegado a ese punto en que por pacífico, disciplinado y obediente que se hubiese sido –y, por supuesto, formase parte de una manera de ser-, la probabilidad de estallar en el momento más inesperado, era sumamente alta. Poco podía imaginar, cuando sucedió lo que cuento, que un año o año y medio después yo haría algo parecido y no una vez sino dos y sin que me pusieran tantos cuatros...

No sé si llegó a pedirle disculpas al profesor y jurarle por sus muertos que dijo aquello en un momento de enajenación mental. También es posible que lo de los “siete cuatros” que le hizo tener un lapsus al profesor mientras apuntaba los datos, le hiciera reflexionar y buscar el expediente, comprobando que alguno de aquellos exámenes debió tener otra nota.  

Las cosas de la vida: cuando salieron las notas, Perdiguero estaba aprobado.

Y a partir de este suceso salió un relato que está guardado por algún sitio y que, escrito a máquina y por triplicado, con lema y plica, mandé a un concurso que convocó la revista Gaceta Ilustrada.
Una narración bastante desmadrada, en la que el protagonista comprende que el catedrático es el gran obstáculo para que termine la Carrera, trabaje y se case con su novia de toda la vida. El catedrático del relato no era el auténtico, aunque también era real. Un personaje curioso que parecía extraído de una película: 
Cabeza rapada, fino bigote, gabardina de cuero marrón hasta casi los tobillos, sombrero oscuro y cabalgando una BMW de la Segunda Guerra Mundial. La imagen perfecta de un elemento de la Gestapo.
Perfecto para el relato. Sólo faltaban unas acotaciones para hacerlo adecuadamente odioso.
Pero, “el Perdiguero” de la narración, no terminaba de decidirse y su novia, que estaba al corriente de todo, le iba lavando el cerebro sutilmente, dándole el empujoncillo que le hacía falta para que  se decidiera. El momento cumbre de la decisión era, más o menos, así:

Están en el apartamento que tienen alquilado para sus encuentros. Ella está de espaldas a él, preparando algo en la cocina y él suelta la frase clave que le permite comprender a ella que está decidido a dar el paso definitivo, aunque no lo diga claramente. La cara de ella expresa a la perfección cómo, a través de lo que él está diciendo, ha llegado a la decisión final.
La misma expresión que va poniendo la extraordinaria Bárbara Stanwick en “Double indemnity” (“Perdición”), cuando Fred mc Murray está asesinando al pelmazo de su esposo.

No he encontrado la secuencia completa, ni un fotograma adecuado, sin superposición,
pero éste no está mal para hacerse una idea.

Un éxtasis total. El triunfo de un plan maquiavélico, del que ella es una perfecta inductora.

Bueno, pues veinte o treinta años después a mí se me ocurrió algo parecido y pensé que era un genio. Después vino el Tío Paco con la rebaja: vi “Perdición” por primera vez y en la televisión y hacía todos esos años que a Billy Wilder se le había ocurrido lo mismo. Y Bárbara Stanwick (Ruby, Missy, Stany) había interpretado a la perfección lo que el escritor puso, el director le sugirió y la situación requería. Puso algo de su propia cosecha y quedó una secuencia memorable.
Luego, un grupo de colegas le daría el Oscar a la Mejor Actriz a otra.

Cuando se anunció el fallo del Concurso de Gaceta Ilustrada me hice cargo de la frustración que debió sentir Bárbara, pero mucho me temo que en mi caso no estaba muy justificada: los que tuve oportunidad de leer estaban todos mejor escritos. Algunos estaban muy bien, pero también los había insulsos o incluso aburridos.

jueves, 29 de enero de 2015

PRÓXIMAMENTE

UNA IDEA LLEVA A OTRA

Preparando el trabajo sobre la actriz Bárbara Stanwick para  "Un Hollywood muy personal", se me traspapeló una foto de ella -un fotograma, más bien, de "Double indemnity ("Perdición")- en el que aparece conduciendo, mientras Fred McMurray está asesinando a su marido en la película. el asesinato no se ve pero la expresión de ella, mientras ocurre es, junto con el resto de su actuación, de Oscar, de Globo de oro y de Medalla de Oro en unas imaginarias Olimpíadas Cinematográficas.

Pensé en principio en añadirla al trabajo, pero la parte inconsciente de la mente me condujo a otro lugar:

Cuando vi la película, muchísimos años más tarde de ser realizada y en formato televisivo, la secuencia me llevó a algo ocurrido unos pocos años atrás, en Barcelona, en la Escuela de Ingenieros y que me condujo a escribir una narración basada -simplemente, basada- en lo que le ocurrió a un compañero de estudios, J.C.Perdiguero, al que un catedrático le endosó siete cuatros en siete convocatorias consecutivas y que provocó una reacción indignada pero muy divertida de Perdiguero, seguida de la del catedrático, al borde del ataque de nervios y, todavía más divertida para los que la vimos.

En la narración, el protagonista llega un momento en que empieza a comprender que tomar medidas drásticas y su novia, que preparaba algo mientras él habla -una bebida, creo- expresaba con su mirada lo mismo que sentía Bárbara en la secuencia. Como es de imaginar, mi narración hacía ya bastantes páginas que había abandonado "los hechos reales" para convertirse en pura imaginación.

Para una narración, convertida en película -su formato ideal-, una expresión que en manos de una gran actriz y un no menos grande director, de Oscar, también. 

Es precisamente lo que pensé mientras veía la película, seguido de otro pensamiento:

A Billy Wilder se le había ocurrido lo mismo veinte años atrás y Bárbara Stanwick lo había interpretado a la perfección. 

Lo típico: crees haber inventado la pólvora y ya hubo otro que lo consiguió antes.

Bueno, pues en un próximo trabajo cuento de qué iba la cosa.

viernes, 16 de enero de 2015

RÉPLICA POR ALUSIONES

La Aparición fue así de espectacular, aunque de entrada se presentó
con el típico triángulo con un ojo dentro

RESPUESTA A JOSEP Mª MONSÓ
(Publicada en el nº 2 de Bola de Set y transcrita tal cual se publicó)

A
nte la polémica desatada por el nuevo formato del Campeonato Social, categoría Individual Masculino, me veo en la obligación de puntualizar que los cambios efectuados se basan en los hechos que a continuación expongo. Juro solemnemente que lo que voy a contar es tan cierto como que los jugadores de mayor nivel se desviven por jugar con los de niveles inferiores, ansiosos de transmitirles aquella parte de sus conocimientos tenísticos que permita la congénita incapacidad de los menos dotados para la práctica del tenis.
Los hechos sucedieron así:
Me encontraba sentado en un sillón de la Biblioteca de la C.I.A. (Agencia Central de Iluminados) en donde, en un vano intento de conciliar el sueño, estaba, al igual que otros cuentan borregos, contando “vacas sagradas”: Monsó; Monsó y Navarro; Monsó, Navarro y Ocaña; Monsó, Navarro, Ocaña y Julia, etc; cuando, ¡zas!, se me apareció DIOS.
Era ÉL, lo juro. El triángulo, un ojo en su interior, los rayos luminosos saliendo de los tres lados, el color amarillo, brillante, cegador… Todo coincidía con la idea que tengo de ÉL desde mi más tierna infancia. Además, es que me lo dijo:
– Euge, soy YO.
– ¡Tú!
– Sí, YO –repitió con un tono de infinita paciencia.
– ¡Cielos, ÉL! –no pude por menos que exclamar, como dirigiéndome a un público invisible.
Ya sé que parece un diálogo para besugos, pero es que sucedió así.
– Tengo una misión trascendental que encomendarte –añadió.
Como me quedé mudo, transido por la emoción sobrecogedora del instante, continuó hablando.
– Te he elegido, hijo mío para que, después de que te ilumine a fondo, transmitas a mi pueblo un mensaje. El mensaje de dios para todos los organizadores de torneos del Mundo y tenistas en particular. Son los diez mandamientos de la Ley tenística. Léelos, difúndelos y hazselos cumplir a mi rebaño.
– ¿Todo el mundo debe cumplirlos, Señor? –pregunté sibilinamente
– Sí, todos sin excepción –contestó en un tono de voz que no admitía réplica. Y añadió, implacable-: Vacas Sagradas incluídas.
Me dejó las Tablas, con los Diez mandamientos y se esfumó.
Saliendo del pasmo, me incorporé y fui, raudo y veloz, a ponerme en contacto con los restantes Sabios de la Tribu sin poder evitar, no obstante, que se me escapara una risita sardónica, como la de Richard Widmark mientras empujaba, escaleras abajo, la silla de ruedas con la ancianita a bordo. EUGENIO GUARDIOLA

 
Aquí fue cuando me dijo lo de que, "las vacas sagradas
también debían cumplir los Mandamientos".

jueves, 15 de enero de 2015

OPINIONES DIVERSAS

1995, Noviembre: 
LAS MODIFICACIONES EN EL CAMPEONATO SOCIAL
(Publicado en el nº 1 de la revista del Club Tennis L´Hospitalet, 
reproducido fielmente)

Opinión de XAVIER GUSI BALLESTER

C
omo cada año llega la primavera, después de tantos días con sus respectivas largas y húmedas noches de las épocas de otoño e invierno y, con ellas, los días un poco más largos y agradables con lo que se acentúan aún más, si cabe, las ganas de jugar a tenis. Es ahora, es el momento y es cuando siempre se ha desarrollado el Campeonato Social.
Es también el más importante de cuantos organizamos en el Club, en lo que a campeonatos de carácter social se refiere, ya que supone una gran participación de socios distribuidos en sus diferentes categorías. A título orientativo, este año han sido más de 130 jugadores, sumado ello a que además es puntuable para el Rankin particular de cada jugador a nivel nacional en lo que respecta a la categoría individual.
Este año hemos creído oportuno hacer dos modificaciones importantes, sabedores por otro lado de que, como todo lo que se cambia, puede tener éxito o no, pero como dijo… “renovarse o morir”, y muchas veces ello pasa por la innovación.
Dichas modificaciones son, en primer lugar, el cambio de fechas en lo que se refiere a las categorías de veteranos/as para el mes de septiembre y, en segundo lugar,, el cambio de sistema de cuadro para la categoría individual masculina senior, la cual se ha hecho por primera vez con una fase previa. Todo ello puede despertar amores u odios entre los participantes y de ello somos conscientes, aunque, aun así, merecía la pena probarlo y cada uno podrá juzgar al final del campeonato, y dentro de su particular escala de valores, las ventajas e inconvenientes, si éste ha salido mejor o peor que otros años.
Nosotros, por nuestra parte, ya habíamos evaluado sus ventajas e inconvenientes antes de tomar la decisión, y éstas las enumeramos a continuación para que cada cual pueda juzgarlas. XAVIER GUSI.

CAMBIO FECHAS CATEGORÍA VETERANOS

VENTAJAS:
No sobrecargar de categorías el campeonato social en primavera.
Mejorar el estado de competición de los jugadores ya que en Septiembre-octubre también se juegan los campeonatos de Catalunya por equipos.
A algunos jugadores se les juntaban, en la segunda quincena de junio muchos partidos seguidos por llegar a semifinales y finales de varias categorías.
El calendario de actividades queda mejor repartido durante el año.

INCONVENIENTES:
Ello conlleva más trabajo organizativo.
Algunos jugadores pueden estar de vacaciones.
El tiempo no es tan estable.
Oscurece antes por el cambio horario.
Obliga a modificar un poco las fechas de otras actividades.

CAMBIO SISTEMA CUADRO INDIVIDUAL MASCULINO SÉNIOR

VENTAJAS:
Se eliminan partidos sin aliciente.
Hay más probabilidad de que el jugador no cabeza de serie juegue más partidos de similar nivel. Luego, aunque pierda en su segundo partido, pasará igualmente a consolación.
El jugador mal clasificado, según su nivel de juego, tiene posibilidades de puntuar más.
El jugador que finalmente se clasifica para la fase final, procedente de la fase previa, llega a ésta más “rodado” en competición y `puede ofrecer más nivel de juego.

INCONVENIENTES:
Un jugador mal clasificado es difícil que se enfrente con el nº 1.
El jugador bien clasificado puede coger menor puntuación. El jugador bien clasificado no cabeza de serie no tiene fase de consolación.
Jugar contra un jugador procedente de la fase previa, en la fase final, no siempre es garantía de partido fácil.

Opinión de ISABEL DE LA FUENTE ANTONÍN

H
ola, amics… i enemics, perquè em semble que amb aquest Social me n’he guanyat uns quants. La veritat és que és una llàstima perqué a mi sempre m’han ensenyat que l’esport fomenta la sociabilitat, la companyora, el respecte al contrary… sobretot en gent adulta com nosaltres.
En aquest campionat he intentat aplicar, de la millor manera posible, les normes i el reglament del tenis. Suposo que en les decisions sempre he perjudicat algú, però mai amb intencionalitat o mala fe… de debò.
Aquest nou sistema del Social ha estat força criticat. Crec que la Junta del Club ha fet bé en probar-ho… per qué no! Tant el sistema antic com el nou tenen els seus aventatges i els seus inconvenients. En els primers s’afavoreix, sobretot, el jugador que vol guanyar punts ja que en el cuadre, molt més gran, hi ha més rondes a pasar. El volum de partits peròés molt més elevat. A més a més, i crec que això és el més important, hi ha molts “partits basura” on hi ha un gran desnivell entre les dos jugadors, o bé ambdós jugadors lluiten aferrissadament per perdre i així poder pasar al grup B, C, D o W.
En el sistema aplicat aquest any s’ha aconseguit, sobretot, que la gent lluiti des del primer partit, atès que el caps de sèrie en la fase prèvia no podien pasar a consolació. En la fasse final, des de la primera ronda s’han vist formidables partits que han omplert día a día la Terrassa del club. Ara bé, per l’altra banda, un jugador del quadre final que per la seva classificació figura entre els 24 millors del club, i perd a la primera ronda, només juga un partit. Però… no és el que li pot pasar a qualsevol jugador, en qualsevol torneig, open, etc?
Qué busquem, espectacularitat i “professionalitat” en TOTS els partits o anar a pasar rondes?
Crec que no podem dir ni afirmar que una manera és millor  que l’altra perquè ambdues persegueixen objectius força difeerents.
El dilema és qui decideix quina motalitat cal aplicar en el nostre Campionat Social: la Junta o el soci. Caldría fer votacions?
La resposta: l’any que ve. ISABEL DE LA FUENTE.

Opinión de JOSEP Mª MONSÓ CAPELLADES

En este mundo traidor
nada es verdad ni es mentira
todo es según el color
del cristal con que se mira

N
o es que esté muy inspirado, ni que me dedique a la poesía, sino que este soneto viene a cuento por el título de la sección y porque sirve de excusa para cualquier barrabasada.
Con el cuento de que “yo lo veo de este modo” somos capaces de negar la evidencia, la lógica, la sensatez, la razón y nos hemos quedado sin escala de valores.
Me explicaré: El Tennis L’Hospitalet inició hace casi una década su actividad con una Junta directiva que, más que por necesidad que por devoción sirvió para efectuar la transición desde el Tennis Gran Vía al L’Hospitalet y que pensaban más en jugar a tennis que en organizar. La segunda Junta no mejoró demasiado el estilo de la primera, fundamentalmente porque sus grandes proyectos los efectuaron a espaldas de los mandamases y esto se paga caro. Actualmente, la tercera Junta tengo que admitir que me ha sorprendido agradablemente. Trabajadores, imaginativos y constantes, están intentando, y lo consiguen, dar un dinamismo inédito a las actividades del club y, sirva de muestra este folletín.
Pero se han pasado. Con tantas ganas de hacer las cosa bien y llevados de un espíritu apostólico, probablemente inspirado en el Fundamentalismo Islámico o en la fé de los primeros cristianos, decidieron hacer un club grande. Se reunieron los sabios de la Tribu y decidieron que el primer paso debía ser la organización digno del objetivo y, por lo tanto, Wimbledon, Roland garros, Flushing Meadows, etc. eran los puntos de referencia.
¿Qué hacen esta gente, una fase previa de jugadores de nivel inferior y una fase final con los mejores y los clasificados en la previa?, pues nosotros lo mismo. Sí, sí, que de este modo eliminaremos los partidos basura, las confrontaciones serán más igualadas y además simplificaremos su número. Con el color de este cristal y liderados por el iluminado Euge, montaron el bodrio actual.
1.     Los cuadros deben hacerse por la clasificación oficial de la federación, que es absolutamente irreal, por lo tanto no eliminaron los partidos basura.
2.     En la previa hau muchos jugadores que deberían estar en la fase final: Canalías, Montcusí, Brunschwich, Genaro y una larga lista de etcéteras.
3.     En la fase final hay jugadores que deberían estar en la Previa.
4.     Hay jugadores que hacen muchos partidos y otros muy pocos.
5.     A los jugadores menos buenos les gusta también jugar con los mejores.
6.     La mayoría de los jugadores basan su clasificación federativa en los resultados del campeonato social, por lo tanto los que vienen de la previa acumulan muchos más puntos que los de la fase final. Gente como Pagá, Miras, Navarro, etc han salido perjudicados y el año que viene se perderán en el profundo pozo de la clasificación. Se da también el contrasentido de que Genaro, perdiendo la final, puntuará más que De La fuente o que Brunschwich, habiendo perdido con Monsó, saldrá mejor clasificado.

Todo ésto influirá en la confección y en el equilibrio de los equipos representativos del Club.
No veo, por lo tanto, por ningún lado que el actual sistema supere al más modesto que se ha utilizado hasta ahora: todos en un grupo y dos consolaciones.
Sufro imaginándome a nuestros pobrecitos jugadores rompiéndose los cuernos en la pista para arañar algún punto y luego, por culpa de estos energúmenos, perderlo en los despachos.
A lo que íbamos: el inefable Euge, cuando le argumenté todo lo anterior me salió con lo del cristal. Probablemente, el cristal de la Junta era de color cachumbo y así les salió el Campeonato. Esperemos que de ahora en adelante el cristalito de marras cambie de color, sino apañados estamos.
En definitiva, a alguno le puede parecer una crítica algo durilla pero hay que meterse con la jerarquía para que no se duerman, por algo estamos en una democracia. JOSEP MARÍA MONSÓ.



miércoles, 14 de enero de 2015

NADA NUEVO BAJO EL SOL


Vista reciente de las instalaciones del Club de Tennis L'Hospitalet,
en parte, a peor, de la época mencionada en este trabajo.

INTRODUCCIÓN

Este artículo puede parecer interesante sólo para quienes vivieron, hace ya veinte años, cuanto se explica en sus diferentes apartados, pero nada más lejos de la realidad. Hechos similares han ocurrido innumerables veces en otros lugares, en distintas épocas y, sin lugar a dudas, seguirán sucediendo.

No es una cuestión de “buenos o malos”, de injusticias y afrentas o de agravio intencionado; se trata de cosas sencillas, de meros aconteceres convertidos en “problema de estado” por el Egoísmo, la Soberbia, la Vanidad o la Falta de Respeto, entre otras cosas.
En una y otra de las partes implicadas en cuanto se expone había excelentes personas y relaciones de amistad. Eran dos formas de entender la gestión de un club:
a) “priorizar la gestión deportiva oficial, con el campeonato social y la participación de los equipos de club en las competiciones oficiales”, dejando en un segundo o tercer nivel el resto de campeonatos y las actividades sociales o
b) “no priorizar nada porque todo se consideraba importante, fuera de carácter social o deportivo, aunque evidentemente se tuviera en cuenta la repercusión de cada acto.
Dicho claramente, la “a” conducía a que un 2% de los socios se llevara la parte del león de presupuestos, prebendas y ventajas, mientras que la “b” pretendía un reparto más equitativo entre el 100% de los socios.

Me apresuro a puntualizar que la gestión de los integrantes de todas las Juntas fue desinteresada y sin ningún beneficio económico, hasta el extremo de que algún presidente o directivo pagó de su bolsillo gastos del club. 
Sin recibir reconocimiento alguno de la mayor parte de los agraciados, dicho sea de paso. Esto, a muchos de quienes lean y hayan hecho cosas de forma altruista les resultará familiar.

En el apartado concreto de la Gestión deportiva, ¿se organizaban los campeonatos y se llevaban las cuestiones deportivas para el grupito de participantes, guardando ciertas consideraciones, eso sí, para los amigos; como había sucedido en las anteriores Juntas o se organizaban de una manera más profesional, respetuosa con todos los socios, hasta con los que “caían” mal?
Eran dos maneras de afrontar una gestión y, como se verá en los artículos de Xavier Gusi, Isabel de la Fuente y de Josep Mª Monsó, quedaron muy claras las posturas.

Las MODIFICACIONES en el CAMPEONATO SOCIAL del CLUB DE TENNIS L’HOSPITALET, se hicieron tras estudiar detalladamente los “pros” y las “contras” de cuanto se modificaba o se dejaba igual; tratando de no perjudicar a nadie, poniendo el reglamento a tono y a determinadas personas en su sitio, que era el de todos y no un sitial de uso exclusivo. Se tenía claro que la experiencia diaria obligaría a hacer ciertos retoques, los que dictara el sentido común y la posibilidad de mejorar lo previsto, pero en lo esencial se hizo lo correcto y los campeonatos de los siguientes años, lo confirmó.
No se pretendía –ni se hizo nunca- excluir a nadie, eliminar estatus ganados con esfuerzo y dedicación a lo largo de los años o desmerecer méritos. Se valoraba lo que hacían los mejores jugadores y jugadoras del club, pero se pretendía cortar de raíz los abusos, evitar componendas, amaños y chapucerías. También, devolver la ilusión a personas –algunas de ellas de un buen nivel- que habían decidido no seguir inscribiéndose en el Campeonato Social, decepcionados por lo que pasaba.
Naturalmente, hubo personas que se consideraron perjudicadas. En parte tenían razón: perdieron la posibilidad de hacer lo que les daba la gana, en cualquier circunstancia y menospreciando sistemáticamente a otras personas. No fueron capaces de ver, ni conforme fue pasando el tiempo, que recibían un respeto y una consideración por parte de la Junta que ellos habían sido incapaces de tener hacia los demás cuando lo dirigieron o gozaron de los favores de quienes dirigían. Para ellos no “jugar” las primeras eliminatorias por existir una fase previa, les suponía no sumar puntos en la clasificación nacional, aunque jugar tales partidos resultara un aburrimiento para jugadores y espectadores, si es que llegaban a celebrarse y se diera un resultado inventado y, eso sí, contabilizado para poder sumar puntos.

Lo dicho: nada nuevo bajo el sol. En L’Hospitalet, Barcelona, Madrid, Los Ángeles, Buenos Aires, París o Sebastopol.

Hace 40 años, ahora y hasta que las ranas críen pelo.

En la próxima entrada (hoy o mañana) publico lo que escribieron en su momento Xavier Gusi, Isabel de la Fuente y Josep Mª Monsó y, posteriormente, mi réplica a Monsó por alusiones personales.

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